Soy Paula Mariani



Terapeuta Gestalt especializada terapia individual y de pareja

Contacta conmigo

Mi manera de entender la terapia

Para mí, la terapia es un espacio para detenernos y mirar con más conciencia qué está ocurriendo en nuestra vida y en nuestras relaciones.

Trabajo desde una mirada Gestalt, prestando atención a lo que sucede en el aquí y ahora: cómo sentimos, cómo nos relacionamos, qué necesitamos y qué hacemos —a veces sin darnos cuenta— cuando intentamos conseguirlo.

No se trata de convertirnos en otra persona, sino de reconocer nuestras maneras habituales de estar en el mundo y ampliar las posibilidades desde las que podemos elegir.

Mi recorrido

Desde hace más de 15 años acompaño a personas y parejas en procesos de terapia, y desde hace más de 20 años trabajo con grupos de crecimiento personal a través de la consciencia corporal, el movimiento y la creatividad.

Mi formación y mi manera de trabajar parten de la Terapia Gestalt y se han ido enriqueciendo con una mirada relacional y corporal. Me interesa especialmente lo que ocurre en nuestros vínculos: cómo entramos en contacto, cómo nos protegemos, qué repetimos y qué sucede cuando aparecen el conflicto, la distancia, el deseo o la necesidad del otro.

Entiendo la terapia como un proceso en el que participamos activamente. Mi lugar no es decirte cómo deberías vivir ni darte respuestas, sino acompañarte a comprender mejor lo que haces, lo que necesitas y las posibilidades que quizá todavía no estás pudiendo ver.

Algo más personal

Las relaciones han atravesado profundamente mi propia historia. Crecí en una familia marcada por la separación y por muchos cambios, y he vivido en distintos países, aprendiendo desde muy pronto lo que significa despedirse, empezar de nuevo y construir vínculos en lugares diferentes.

Con los años, el trabajo personal y mi propia experiencia me han enseñado que las relaciones se parecen mucho a un baile. Necesitan presencia para poder encontrarnos, conciencia para reconocer lo que nos está pasando y responsabilidad para expresar lo que necesitamos sin perder de vista al otro.

No siempre sabemos bailar juntos. A veces nos acercamos demasiado, otras nos alejamos; perdemos el paso, intentamos que el otro siga nuestro ritmo o descubrimos que necesitamos movernos de otra manera. Para mí, ahí empieza una parte esencial del trabajo terapéutico: poder mirar cómo participamos en ese baile y descubrir qué otros movimientos son posibles.

Las personas que han trabajado conmigo opinan

amal

¿Quieres comenzar tu cambio?

CONTACTA AHORA

© Relaciones en Movimiento 2019 – El arte de ser y estar en relación