¿Relaciones abiertas o cerradas?

¿ Qué es lo que nos frena a amar a más personas de una manera más completa?

Buscando respuestas fui a parar a una charla, titulada NOVOGAMIA (a cargo de Jorge Ferrer), acerca de nuevos formatos sexo-afectivos. No me sorprendió que la sala estuviese abarrotada de gente, ya que en mi consulta no paro de ver parejas que se quieren mucho pero que se ven atascadas a la hora de darle forma a sus relaciones íntimas para mantener un vínculo significativo con el otro y, a su vez poder seguir creciendo y evolucionando de manera individual.

Actualmente los formatos que reconocemos son: la pareja cerrada (monogamia) y la pareja abierta (poligamia, poliandria y poliamor), y parece que esto fuera un partido de fútbol, o estás de un bando o estás del otro y desde el lado de cada uno se demoniza, desprecia o patologiza al de enfrente.

Desde la monogamia se considera que el que decide mantener de forma simultánea relaciones íntimas con más de una persona: “está enfermo” “Es incapaz de comprometerse” o “aún no ha encontrado el amor verdadero”. A su vez desde el bando poliamoroso se mira a las parejas monógamas como “aburridas e hipócritas” o se dice que “quieren hacer lo mismo que los poliamorosos pero no se atreven”.

Y así cada bando queda atascado en su propio narcisismo espiritual de considerar que su propia elección relacional es la más sana, la más auténtica y muchísimo mejor que las demás. Así quedamos de ambos lados enganchados en un binarismo que sigue el juego a la institución social del patriarcado.

Pero realmente ¿Podemos afirmar que un tipo de relación es mejor que la otra?

Una de las posibles respuestas es que cada tipo de relación tiene sus ventajas y desventajas, y la cuestión es desde dónde y por qué razones entramos en una clase de relación u otra.

En la charla se puso de manifiesto que las relaciones monógamas proporcionan un compromiso profundo, un contenedor seguro para sanar antiguas heridas y crecer.

Y por otro lado, que las relaciones poliamorosas brindan un mayor nivel de satisfacción sexual y de intimidad emocional. Yo creo que lo ideal sería que, tanto las personas como las parejas, pudiéramos permitirnos en cada etapa el tipo de relación adecuado para seguir creciendo, desde la confianza, el respeto y la honestidad, con uno mismo y con los demás. Pero ¿es difícil, no? pues eso se llamaría NOVOGAMIA.

Pero… ¿Por qué dos personas que se aman comienzan en un momento dado a distanciarse? ¿Por qué nuestras relaciones se enfrían y se rompen? 

La habituación sexual o fenómeno Coolidge

El Efecto Coolidge no es un invento nuestro, ha sido diseñado por la evolución como parte normal de la conducta sexual de los mamíferos.

Observemos nada más como el Efecto Coolidge se da en las relaciones y marca fuertemente a los matrimonios y a las parejas que llevan largo tiempo juntas. Vemos que a menudo la actividad y el entusiasmo sexual tienden a decaer, o se mantiene en frecuencia, pero no necesariamente en calidad. ¿Ficción? …Lo he podido ver muy de cerca en mi consulta terapéutica: mujeres y hombres que después de algunos años de relación tienen grandes dificultades para sentirse atraídos por su propia pareja (a la cual aman), pero que sin embargo de pronto se sienten fuertemente atraídos por un tercero en el trabajo, en una fiesta, etc., etc.

La respuesta al estímulo sexual disminuye cuando tenemos relaciones con la misma persona durante mucho tiempo. Esto ocurre a pesar de nuestras buenas intenciones e independientemente del amor que sintamos por el otro/a. Es que lo biología no entiende de romanticismo!!! digamos que por más que queramos ser fieles a nuestra pareja “los genes tienen su propia agenda”. Y esto ocurre tanto a mujeres como hombres porque inconscientemente queremos una prole con genes y sistemas inmunitarios diversos, para tener más chances de sobrevivir.

El enamoramiento produce un colocón hormonal de dopamina llamado “la cascada neuroquímica de la luna de miel” y este colocón tarda entre dos y tres años en volver a los niveles pre-enamoramiento. La habituación sexual es el talón de Aquiles de las relaciones monógamas y, las parejas llegada esa instancia, pierden atracción sexual y el vínculo se encuentra en peligro al resentirse la intimidad y crearse distancia emocional, las respuestas ante este momento crítico son:

 

1-Separarse para volver a enamorarse buscando el colocón sexual y emocional del enamoramiento, o sea la monogamia en serie, lo cual en vez de encontrar una solución al fenómeno de la habituación sexual, lo evita.

2-Caer en guerras santas: la falta de intimidad crea un vacío que nos conecta con nuestras heridas de abandono e inadecuación, empezamos jugar juegos tóxicos, agrediendo pasivamente a nuestra pareja, poniendo el foco en todos sus defectos, a pinchar constantemente al otro o hacernos las víctimas. También podemos llegar al límite del engaño o la separación.

3-Agrandar la familia, muchas parejas pasan por alto la crisis de la habituación sexual teniendo su primer hijo y desviando la atención de su vida sexual.

4-Con la buena intención de permanecer juntos, practicar Tantra, sexo programado o utilizar potenciadores sexuales del estilo Viagra, obsesionarse con tener sexo pero quedar siempre con sensación de vacío e isatisfacción. ( tener la resaca emocional del orgasmo que dura dos semanas, otra cascada neuroquímica que nos pone más irritables y aumenta la sensación de insatisfacción)

5-Practicar “Sexo transorgásmico”, algo que trata Marnia Robinson en su libro “La flecha envenenada de Cupido : es el sexo destinado a fortalecer el vínculo en la pareja y que no finaliza en orgasmo, tiene un efecto de re-enamoramiento, eleva la energía trae armonía a la relación.

6-Darse permiso para tener relaciones sexuales fuera de la pareja, pactando límites (Pareja romántico-emocional, compromiso del corazón y libertad sexual: regla de las 50 millas, amigos comunes no, sexo sí pero amor no, etc)

En esta instancia una buena pregunta sería ¿Qué es la lealtad y la deslealtad en pareja para cada uno?

Existen 4 modos de entender la fidelidad

-Sexual y emocional

-Sexual pero no emocional

-Emocional pero no sexualidad

-Espiritual: no sexual/no emocional

Y muchas respuestas de qué significa ser infiel

-Que mi pareja baile con una persona de otro sexo en una fiesta

-Pasar tiempo con el “ex”

-Tener cibersexo

-fantasear con otras personas

-Pornografía

-Masturbación

-Ir al cine con personas de otro sexo

-Flirtear

-Tener sexo sin vínculo emocional

También dentro de uno mismo puede haber varias voces

 

 

-Mental e ideológicamente podemos estar a favor del poliamor pero nos sentimos traicionados románticamente y tenemos un instinto sexual posesivo y territorial

 

 

 

-De corazón y a nivel de ideas somos fieles a nuestra pareja, pero sexual

e instintivamente nos sentimos atraídos y queremos sexo con más personas…

 

 

 

 

 

 

 

 

Bienvenidas a la era POST-ROMÄNTICA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

El sexo extramarital será en el siglo XXI lo que el sexo premarital fué en el siglo XX: algo que pasó gradualmente de ser proscripto a ser tolerado, a ser completamente normal”

Pamela Haag ,Marriage Confidential

 

 

LO IDEAL sería conocernos a nosotros mismos y caminar hacia la libertad relacional, siendo honestas con nosotras y los demás, con las relaciones que nos sirven y que deseamos…Pero somos humanos ¿no?

Y tú ¿En qué punto estás de tu relación? ¿Cómo vives la intimidad con tu pareja? ¿A qué juego estás jugando? ¿Qué significa la lealtad para ti?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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